lunes, 10 de noviembre de 2014

Damián Ponce. Disímiles (2009)



Hace unos meses en nuestra página de facebook un colaborador publicó un enlace a una de las composiciones de Damián Ponce, Relevos (para violín, violoncello y piano), en youtube. Sería complicado dar una explicación de cómo ha llegado a nosotros ese trabajo, y por conveniencia o facilismo decidimos decir que hay cosas agradables y de mucho provecho y valía que tarde o temprano suceden. Hablamos tanto de la suerte de encontrar este disco como del hecho fundamental de la producción del mismo. Las gracias debemos a Leon Nidas y su canal en youtube quien además, da información completa de los intérpretes de esa importante pieza para ensamble de cámara (1). Ya es mucho decir por otra parte, que las referencias a este joven compositor y a su trabajo superan los 20 artículos incluyendo entradas de El Tiempo, Festival de música de Cartagena, la Universidad Nacional, el Teatro Libre, Revista Arcadia y La Distrifónica entre otros, en internet.  Y es precisamente el sello de La Distrifónica a quien se debe la publicación de este trabajo y de otros interesantes proyectos musicales e.g. Ricardo Gallo (2005,2008, 2010), Juan Manuel Toro (2004,2005,2010), Jorge Sepúlveda (2004,2005,2008) y Juan David Castaño (2005, 2007, 2009) (2).

Las piezas compuestas por Damián Ponce incluídas en su disco Disímiles podrán ser escuchadas a continuación  pulsando aquí (3) o bien, pulsando aquí



Las composiciones

1    Relevos, para violín, violoncello y piano
2-3 Flauta y Golpes (i) y (ii) para marimba y flauta
4-6 Cuarteto de Cuerdas No.1
7    Surumbática, para marimba y flauta
8.   La Quinceañera, para ensamble jazz


Los intérpretes:

Trío Tisquesusa:
Miguel Guevara, violín (1)
Mintcho Badev, violoncello (1)
Ana Cristina González, piano (1)

Enrique Ardila, flauta (2,3,7)
Juan F. Velázquez, marimba (2,3,7)

Cuarteto Manolov:
Miguel Guevara, violín (4,5,6)
Angélica Gamez, violín (4,5,6)
Ricardo Hernández, viola (4,5,6)
Mintcho Badev, violoncello (4,5,6)

Asdrubal:
Alejandro Forero, guitarra (8)
Daniel Restrepo, bajo (8)
Marco Fajardo, clarinete (8)
María Angélica Valencia, saxo alto (8)
Jorge Sepúlveda, batería (8)

Haya sido del agrado de nuestros asistentes la audición  de  Disímiles, del compositor Damián Ponce (b.1980), grabado en Bogotá por el sello discográfico La Distrifónica, en el año 2009.

                                         _________

No queremos dejar esta entrada sin mencionar la discusión que plantea Luis Daniel Vega en su página de divulgación Músicas Revueltas acerca de la política cultural en Colombia y el trabajo de autogestión al que se ven obligados los músicos que optan por un lenguaje que no es el de la gran audiencia, y el destino que prefigura la actualidad en ese respecto (4).  Creemos que ante todo, es nuestro deber dar a conocer a nuestro modo la música y las opiniones que satisfacen el criterio de nuestros editores. Es ese el ánimo de este artículo, y el que cada vez más personas conozcan las Músicas de Colombia.  

Finalmente sugerimos comprar las grabaciones, asistir a los programas de conciertos y consultar las siguientes

Referencias:
3. http://www.meridianbrothers.com/disimiles.html





sábado, 8 de noviembre de 2014

Francisco Zumaqué. Música de cámara para vientos y percusión. Dúo contemporáneo de Holanda (1988)



Francisco Zumaqué.  Nació el 18 de Julio de 1945 en Montería (Córdoba). Estudió música en el Conservatorio Nacional de Bogotá, aprovechando los rudimentos que le enseñara su padre, músico de banda popular. Rozo Contreras y Olav Roots fueron sus profesores, y Fabio González Zuleta le enseñó contrapunto y fuga. Después de recibirse con los títulos concedidos por esa escuela, viajó a París, donde trabajó desde 1971 a 1976, mediante una beca concedida por el gobierno de su país. Su maestra fue Nadia Boulanger. Posteriormente colaboró con Pierre Schaffer y Guy Reibel en el Centro de Investigaciones Electroacústicas. Merecedor de premios internacionales por sus composiciones, ejerce la docencia en  el Conservatorio Nacional desde el año 1976 y la dirección de la Orquesta Filarmónica en 1981, en Bogotá(1).

Las composiciones incluídas en este trabajo son probablemente una reducción de previos ejercicios orquestales con evidente referencia al tema indígena americano: los nombres o títulos de las secuencias sonoras propuestas por Zumaqué ilustran bien sobre su origen caribe(1) y es posible reconocer temas de banda popular insertos como motivos del contrapunto. Poliritmia, pentatonalismo y cierto carácter obstinado son otros recursos básicos que han existido quizá desde la génesis misma de la música, posiblemente con una finalidad concreta secular o ritual. Esos mismos recursos son aquí tratados en el contexto contemporáneo del compositor de acuerdo al dictum del genio de Bartok, Stravinsky, Villa-Lobos, Revueltas o Atehortúa, y sin embargo nos siguen pareciendo a temas de ánimo festivo o misterioso. Es a lo que Francisco Zumaqué ha querido denominar, a partir de la obra de A. Carpentier,  lo real maravilloso de la música(2).

El Dúo contemporáneo de Holanda.  
Henri Bok: saxofón y clarinete bajo.
Evert Le Mair: marimba, vibráfono.


Francisco Zumaqué Música de cámara para vientos y percusión Dúo contemporáneo holandés by MDC on Grooveshark

 Ref.
 1. Bernardo Hoyos en FNC-MC 01.
 2. Francisco Zumaqué en FNC-MC 01.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Música popular y tradicional colombiana - El Litoral Pacífico (1987)



La serie de Música popular y tradicional colombiana es una realización de Egberto Bermúdez y Magdalena Pabón quienes con un equipo de colaboradores técnicos recopilaron los cantos y los sones región por región.
Puesto que las músicas que escucharemos no son mas que un adelanto mínimo de la tradición de pueblos y regiones sugerimos visitar y participar activamente en la construcción de ese acervo.  No deje de asistir a la música hecha en sitio, es tal vez esa la única forma de alcanzar a entender algunos de los múltiples contextos sociales que encuentran expresión en la música, que siempre se hará.
En la actualidad, cada año en agosto, se celebra una fiesta a la que asisten músicos de toda la región del litoral, agrupaciones que aportan un matiz mas del negro y del indio.  Es el Festival Petronio Alvarez de músicas del Pacífico que al igual que la marimba,  es patrimonial.

Agradecemos sus comentarios y esperamos que el documento tenga alcance.

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sábado, 30 de junio de 2012

Música tradiconal y popular colombiana - San Andrés y Providencia (i) Solina (1987)


Take five-and-twenty heaps of cinders dumped here and there in an outside city lot.  Imagine some of them magnified into mountains and the vacan lot the sea, and You will have a fit idea of the general aspect of the Encantadas.                                                                                                              
                                                    Herman Melville


A vuelo de pájaro es ese el aspecto del conjunto de San Andrés, Santa Catalina y Providencia la parte insular colombiana, un grupo de volcanes inactivos esparcidos al azar que mas bien parece el finisterre jamaiquino.  Que de hecho son nombrados Henrietta, Catherine y Old Providence por la gente negra y blanca colonos africanos, holandeses o ingleses habitantes de esas islas y cayos, y que de hecho su folclor en general sea consecuencia del libre mercado de personas y de bienes desde los años 1600, da a entender una diferenciación importante al menos con respecto al resto de las músicas de Colombia.
Son ritmos binarios principalmente de danzas como el vals o la polka con canto ligero y cromático acompañado de cuerdas, guitarros de todos los tamaños que se dejan acompasar por una percusión de cuero y palo bastante mas complicada por supuesto, casi una improvisación en cada pieza.  Su aporte han sido el calipso y el mento, festivo uno, el otro lírico con textos en inglés todo lo más.  Podría decirse que es una cultura ajena, exótica para todos en la parte continental tan solo por el hecho de que hay que ser buen navegante para acaso acercarse un poquito a ese paraíso caribeño en el que pobres y ricos son felices.
Disfrutarán ustedes de este volumen musical y desearán, desearán.

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martes, 8 de mayo de 2012

Música tradicional y popular colombiana - El Litoral Atlántico (iii) Los Sabores de mi Porro (1987)


Este es el tercer documento representativo del litoral Atlántico que da término a la serie.  En él se encuentra la esencia del porro, síntesis musical de toda una región.  El sabor del porro, tremenda figura esa.
Pues bien, se da cuenta del material de audio y los artículos preparados para la publicación como complemento de un proyecto anterior realizado por Gloria Triana y su equipo, un largometraje documental llamado así, Los Sabores de mi Porro parte del cual documento se transmitió por la televisión colombiana en la franja familiar entre 1985 y 1987 con la programadora Audiovisuales y que se llamó Yuruparí.
Esta es la ficha técnica:



Los Sabores de mi Porro

Documental de Gloria Triana y Jorge Ruiz Ardila.

Asesor Carlos Franco.

Facultad de Ciencias Universidad Nacional de Colombia.

Sonido: Heriberto García.
Color.
16 mm.
Serie Yuruparí.
Audiovisuales/Focine.
1985.


Es un material en video disponible en todos los centros culturales públicos de cada municipio en las Maletas de Cine colombiano del Ministerio de Cultura.

La siguiente entrega esperen en Música tradicional y popular colombiana No.8 San Andrés y Providencia.

Buan día para todos.

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lunes, 23 de abril de 2012

Música tradicional y popular colombiana - El Litoral Atlántico (ii) La Diosa coronada (1987)


A medida que se avanza bordeando el litoral desde Urabá a la Guajira las expresiones musicales van cambiando con el paisaje.  Los cantos de vaquería en Cordoba, Bolivar y la región sabanera se van perdiendo en la lejura dando paso a otros sonidos mas negros como los llamados de lumbalú y aquellos de la costumbre sincrética afrocubana.  Mucha de la música de esta región y especialmente la de los palenques de Tofeme deshabitado hoy día y el de San Basilio, comunidad activa en la actualidad, es música que por alguna razón mediática nos es mas familiar por lo antillano que por la difusión propia que haya logrado el sonido local.  En Montes de María esa región lejendaria, habitan comunidades independientes de la raza negra pura con una música excepcional hecha con tambores, sonajeros y el elemento melódico de sus propias voces.  Junto con ellos, ahí a pocos kilómetros, comunidades Zenú subsisten conservando los sonidos de flautas de cañemillo y gaitas cabececera.  Por supuesto, los demás habitantes, hombres y mujeres mezclados han aportado el resto de elementos y es así como todos los años celebran carnaval en temporadas que agrupadas suman casi 1/3 de año.  En Palenque, Ovejas y en San Pelayo puede oirse todo el tiempo tamboreros, gaiteros, cañemilleros y las famosas bandas de metales y redoblante que marchan por calles y plazas preparándo el festival.  Más allá o incluso allí en esa reunión de sonidos, lenguas y licores y cocinas cabe cualquier expresión nacida del sentimiento amoroso y del recuerdo de la historia: mitos de personajes y lugares tiene su nombre y su momento propios.  
Estos asentamientos poblacionales son visitados en toda época por curiosos investigadores de la cultura.  Músicos, sociólogos e historiadores y hasta la prensa y la televisión mundiales son siempre bienvenidos y gracias a ellos disponemos de un material como éste que reúne juglares de cantoría, el  bullerengue y el repique del abozá, el sonido metálico de las bandas pelayeras,  el sexteto palenquero del lumbalú con su marímbula y su son, La María Varilla y algún que otro canto funerario y otro amoroso, los instrumentos tradicionales mas la guitarra y el nuevo, el armónico acordeón.
Todos invitados y atentos  al nacimiento de una música que abarca todo el ámbito del litoral: el porro.

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jueves, 15 de marzo de 2012

Música tradicional y popular colombiana - El Litoral Atlántico (i) La Candela viva (1987)


Otro ámbito.  O Alguna vez ha atravesado el país en sentido SE-NW sin hallar diferencias étnicas y culturales? Si son más de 600 km los que separan las regiones naturales en Colombia.  Esa condición geográfica es en parte lo que hace única a cada región.  Pensemos luego en la génesis de culturas distantes; Siempre llegamos al África e inevitablemente al intermediario continente europeo, ambos con su aporte y sus atribuciones; pero reconozcamos que también hay rastros de cultura extrema occidental, así la queremos llamar,  precisamente por la misma topología del globo, pues no es inverosímil la embajada ancestral del hombre del Pacífico vistos y señalados las posibles vias migratorias.  Pues bien, en la música del litoral Atlántico encontramos todos los elementos de tres culturas antiguas: la palabra, el canto y el tambor como acompañantes inseparables de las gentes mezcladas de tierra caliente, cerca del sol, a la orilla del mar.  Uy, que se nos olvida de nuevo el indio de la montaña y de la selva.  Hagamos un silencio,  pues si escuchamos detenidamente, acaso encontremos las flautas, los gritos de una música que se usa y que no; de una música para el ocio y para el trabajo en fín, una música que suena todo el tiempo y en cualquier lugar de ese litoral que da al mar Caribe, al océano Atlantico y que es como candela viva.

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miércoles, 15 de febrero de 2012

Música tradicional y popular colombiana - Llanos orientales (ii) El Taparito (1987)


Para el llanero los elementos del paisaje vastos como son, ofrecen la posibilidad de la creación compositiva musical.  Historias se han oído de personajes que galopando van ensayando canto, copla y melodía entre palma y morichal los oasis de la llanura.  Normalmente coplas de la estructura binaria de la tradición española con los dejos habituales consecuencia del cansancio de la travesía que recuerdan melismas moriscos.  Ese es pues, el aporte indoeuropeo, composiciones de cuatro versos octasílabos que se matizan con las características de la gente y el paisaje llanero, con palabras híbridas y a veces novedosas, propias de cada localidad como curiara que es canoa; topocho que es el mismo plátano; aguaite que significa mire, observe; y taparo que es un cántaro para el agua.  Todo llanero lo porta después de aquel verso de Arvelo Torrealba que se le atribuye al diablo en su encuentro con el Quitapesares: 
                                               
                     'tiene que beber arena el que no bebe agua nunca' 


El llanero canta fuerte para enfrentar al trueno y al desafío pero también lo hace por lo bajito a su caballo y cuando va a enamorar.   Canta en parrandos, en la faena y cabalgando por la sabana inmensa o recostado en un boquerón.  Canta cuando le da la gana y a lo que se deje cantar.



Amigos, En esta cuarta entrega se escucharán ejemplos del conjunto típico de la música llanera con cuatro, maracas y arpa (o su variante la bandola); una muestra rara donde se escuchará al violín como instrumento melódico y un desafío que allá llaman contrapunteo, muestra de destreza, rapidez e improvisación.  

Nuevamente advertimos sobre la calidad de las muestras de audio que no es la mejor  pero el documento merece la pena conservarlo, compartirlo.  Agradecemos su gusto por las músicas de Colombia y el interés por seguir esta publicación.  Que la pasen bien.

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