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jueves, 27 de mayo de 2010

Claudia Calderón - El Piano llanero (2001)

Esta primera parte del repertorio para piano de la música llanera incluye arreglos y reelaboraciones de los golpes que por tradición han sido conservados por agrupaciones típicas en las que los instrumentos melódicos principales son el Arpa y la Bandola. El piano, que no carece de peso ni de ligereza cuando se precisan, presenta los temas del acervo llanero en su forma más pura sin dar lugar a sorpresivos cambios armónicos con sustituciones de acordes y otros elementos del jazz que en todo caso están presentes en algunas improvisaciones del cuatro siempre que un pajarillo o un seis por derecho sean ejecutados; en esos requiebres cuatro y maracas encarnan aquellos personajes, actitudes y en general a toda la naturaleza que da nombre a esos golpes que llamamos San Rafael (viejo y experimentado pescador del Orinoco) o Quirpa (hombre del alto apureño, con alma y conversación) y zumba que zumba, un desbarajuste de la cabeza hasta los pies.

Músicos:
Cheo Hurtado: cuatro
Rafael Brito: cuatro, tiple
David Peña: contrabajo
Ernesto Laya: maracas
Jaime Martínez: oboe
Claudia Calderón: piano, arreglos y producción

Tracklist:
01 - Quirpa (del folclor)
02 - Quitapesares con San Rafael (del folclor)
03 - Gabán, Chipola y Pajarillo (del folclor)
04 - Las Espigas (Simón Díaz)
05 - Amalia (Joaquín Arias)
06 - El Trapiche (Emilio Murillo)
07 - Revuelta Tuyera (del folclor)
08 - El Señor Jou (Pablo Camacaro)
09 - El Avispero (Alberto Valderrama)
10 - Seis por derecho (del folclor)
11 - Zumba que zumba con Periquera (del folclor)
12 - Palonegro (anon.)


viernes, 5 de marzo de 2010

Colombie - Le Vallenato (1996)



TrackList:
01 - Matilde Lina (Leandro Díaz) - Nicolás Mendoza
02 - Serenita - Lorenzo Morales
03 - La Enfermedad De Emiliano - Emiliano Zuleta Baquero
04 - La Negra (Alberto Murgas) - Alberto Murgas
05 - Improvisación (Toño Salas) - Toño Salas e Iván Zuleta
06 - A Mi No Me Consuela Nadie - Leandro Díaz
07 - El Tigre De La Montaña - Francisco Rada
08 - La Carta Escrita - Lorenzo Morales
09 - Catalina Daza (Francisco Bolaños) - Lorenzo Morales
10 - El Gallo Viejo - Emiliano Zuleta Baquero
11 - El Maligno - Samuel Martínez
12 - La Lira Plateña - Francisco Rada
13 - Improvisación - Ivan Zuleta
14 - El Errante - Lorenzo Morales
15 - La Hechicera - Víctor Camarillo
16 - La Piqueria - Emiliano Zuleta Baquero
17 - La Malena - Lorenzo Morales
18 - La Creciente Del Cesar (Rafael Escalona) - Nicolás Mendoza
19 - El Amor Amor - Samuel Martínez
20 - La Despedida - Francisco Rada
21 - Cantos De Vaquería (Anónimo) - Ismael Herrera

martes, 2 de marzo de 2010

Cholo Valderrama - Caballo! (2008)


TrackList:
01.Caballo!
02.Como vivir
03.Me voy pal´llano
04.Ojitos de Pararapara
05.Soy el llano
06.Levantate Llaneraza
07.El deporte del coleo
08.Las alpargatas de Pancha
09.Saman florido
10.Dejo que mi verso viaje
11.Me dejó el rancho solito
12.Voy doble a mi gallo tuerto
13.El hato donde me crié
14.Catira pelo e´cocuiza
15.Caballo amigo
16.El baile de doña Asuncion
17.Llanero viejo
18.Y no la dejen pasar



CABALLO!

Páginas:
MySpace / sitio oficial / facebook / last.fm / blaa

videoclip de 'Caballo'




Además:
Documental de Aniara Rodado y Gabriel Román
en Antropología Visual


viernes, 12 de febrero de 2010

El Sexteto Tabalá (1998)

Por: Lucas Silva
Tomado de: blaa digital

Palenque es una república independiente de Africa en Colombia. Allá viven y trabajan los músicos del Sexteto Tabalá; ellos son los descendientes directos de aquellos trabajadores humildes, inventores de ritmos que un día decidieron meterle azúcar colombiana al son de la isla cubana. "El Son ya se acabó en el mundo entero, aunque dicen que queda en Cuba, pero eso se acabó ya!! El único que toca el son antiguo, con los instrumentos de antes, es el Sexteto Tabalá", dice orgullosamente Rafael Cassiani Cassianni, líder de la agrupación.

"Nosotros tocamos con tambores, bongos, maracas, güiro, clave y marímbula (instrumento de origen africano equivalente al contrabajo). No necesitamos guitarra ni trompeta, lo nuestro es son puro de verdad verdad, pa’hombres duros!! Asi como era el changui cubano en Guantanamo, por allá a principios de siglo". Percusiones y voz, nada más necesita el sexteto para poner en marcha su matemática ancestral, como una verdadera orquesta sinfónica de "Son monteadrentro". (...Leer más)

TrackList:
01. Clavo Y Martillo
02. Son Del Amanecer
03. La Negra Del Alma
04. Ina
05. Esta Tierra No Es Mia
06. Narcisa
07. Salome
08. La Vida Es Muy Bonita Pero Al Fin Siempre Se Acaba
09. Micaria
10. Chicole Blanco
11. Mercedes
12. La Sombra Negra
13. Palomita
14. En Las Orillas De Un Rio



SEXTETO TABALÁ

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Véalos en vivo. Bogotá, 2008


jueves, 11 de febrero de 2010

Gualajo - El Pianista de la Selva (2008)

Musicos:
José Antonio "Gualajo": Marimba, cununo
Jayer Torres: Cununo, bombo, guasa y marimba
Ezequiel Sinisterra: Voz y coro, guasa
Francisco Banguera: "Pacho" Bombo hembra, coro
Juan Carlos Mulato: Bombo macho, cununo
Victor Banguera: Cununo, bombo, guasa
Tito Medina: Bombo hembra, cununo hembra
Hugo Candelario: Bordones Voz
Beatriz Bazan "Titi": Voz, coros, guasa
Juana Angulo "Juanita": Coros, guasa
Benigna Solis: Coros
Myriam Caicedo: Coros
Lioméndez Portocarrero: Coros

TrackList:
01 Pango (pango)
02 Mi Fosforito (juga)
03 Botella Vasito (rumba)
04 Ya Repunta El Agua (currulao alabao)
05 Mamita Oh (currulao)
06 Quien Será (juga)
07 Tranquikito (bunde)
08 Los Zapatos (rumba)
09 José Luis (bambuca viejo)
10 Berejú (berejú)
11 No Quiero (bunde)
12 La Gallina Culidura (torbelino)
13 Un Lucero Brillador (alabao juga)
14 Patacoré (patacoré)
15 Pango (versos) (torbellino)

EL PIANISTA DE LA SELVA Parte 1 / EL PIANISTA DE LA SELVA Parte 2

Páginas:
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José Antonio Torres 'Gualajo', entrevista para eltiempo.com


lunes, 8 de febrero de 2010

Sixto Silgado 'Paito' y los gaiteros de Punta Brava - Gaita negra (2004)


El gaitero de Flamenco
Tomado de Cambio, noviembre 2 de 2008

HABLAR DE GAITAS se puso de moda gracias al Grammy que le fue entregado a Los Gaiteros de San Jacinto. Pues bien, la tradición de este instrumento es de vieja data y junto a Los Gaiteros hay otros músicos similares que han servido de inspiración a los compositores e intérpretes de hoy, quienes han logrado darle un nuevo estatus a la música colombiana. Grupos como Curupira, por sólo citar uno entre tantos, se han dedicado a rescatar la tradición colombiana para mezclar los ritmos locales con el jazz el rock o el hip hop.
Uno de los músicos que más ha influido en las nuevas generaciones es Sixto Silgado, más conocido como Paíto, a quien los jóvenes músicos le deben la manera de interpretar la gaita así como su uso en grandes escenarios y su experimentación con otros materiales y ritmos. Ejemplo de ello es José Eljach, del grupo Los de la Vereda, de Cartagena, quien anda utilizando el instrumento para hacer reggae. La historia de Silgado se remonta a 1939, cuando nació en Flamenco, corregimiento de María la Baja, Bolívar, una región imbuida por la tradición negra, a pesar de contar con la presencia de los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta. Flamenco se dejó permear por ritmos como el son gracias a los cultivos de caña en donde trabajaron muchos cubanos. Su padre, gaitero también, quería que Paíto tocara la gaita macho, mientras él interpretaba la hembra. La macho respalda la melodía creada por la hembra y se acompaña con maraca. Pero rápidamente fue claro que Silgado quería ser la cabeza, no el acompañante, por eso se rebeló y escapó hacia la Boquilla, Chambacú y Barú, donde reside actualmente, para poder tocar a su libre albedrío. Se fue con Encarnación Tovar, El Diablo, otro de esos íconos de la música popular que no ha sido lo suficientemente reconocido fuera de las esferas de los especialistas. Su fuerza para tocar es única y es lo que gusta tanto a los nuevos músicos. Adaptaron con su instrumento cumbias, merengues, música pelayera y fandangos. Aunque El Diablo falleció en 2000, sobrevive Paíto y hará conciertos el 17 y 19 de marzo en la Ciudad Teatro, donde se volverá a encontrar con José Borré, que cantaba con ellos también en los festivales. Un homenaje en vida que bien vale la pena, porque este hombre puede ponerse a la altura de Adolfo Pacheco, Alejo Durán, la niña Julia y hasta Escalona, por la cantidad de música original con la que cuenta y su influencia en las nuevas generaciones.

HISTORIA DE LA GAITA
Es un instrumento típicamente colombiano, de su costa caribe. Originalmente se llama kuisi sigi (la gaita hembra) y kuisi bunci (macho), gracias a los kogis, aunque también se le conoce como carrizo. Se le atribuye su característica sonora a los materiales con el que está hecha, que es corazón de cactus, con el que se hace la flauta, cera de abeja montuna y carbón vegetal, para la cabeza, y pluma de pato, para la boquilla. Su estructura cónica hace que la presión del aire produzca, además, un sonido único de este instrumento.

Músicos:
Sixto Silgado, Paito
César Carrasquilla, gaita macho
Giovany Silgado, el corso, tambora y coros
Daniel Silgado, ‘Nane’, tambor alegre
Jhon Páez, tambor llamador
José Borre, cantante

TrackList:
01.El gusto de las mujeres
02.Recordando al grande
03.La avianca
04.La llorona
05.Señora María Macho
06.La promesa
07.Cuando yo aprendí a toca' gaita
08.Lo mejor de Colombia
09.Merengue faroto
10.La dormilona
11.El llanto de Susana
12.El pobre Paíto
13.El sapo
14.Ya se fue el maestro
15.La bozá de la máquina la bozá del triunfo

domingo, 7 de febrero de 2010

Petrona Martinez - Le Bullerengue (1998)

Por: Juan Carlos Gómez D.
Tomado de EL TIEMPO

A los 70 años, sigue encantando con su potente voz. Vive como una diosa en su 'castillo' de Palenquito, rodeada de frutales, animales domésticos y de matorrales floridos. De no ser porque la Divina Providencia quiso que el sol saliera en todo su esplendor, aquel 24 de agosto de 1984, Petrona Martínez, la 'reina del bullerengue', aún estaría sacando arena del arroyo de Lata, o haciendo cocadas para venderlas en Malagana, o esperando el mes de mayo para aprovechar las cosechas de mango. Con los radiantes rayos, que llevaban semanas escondidos, la mujer, que ya se asomaba a los 45 años, aprovechó para lavar la ropa a la orilla del arroyo y allí, acompañada por el sonsonete natural que las brisas imponían a las enramadas, y de las variadas melodías de las aves silvestres, sacaba de su garganta potentes tonadas que el profundo eco conducía, como un torrente de agua pura, a todo lo largo y ancho del pequeño cañón que se formaba en el riachuelo. Y cerca de allí, Marcelino Orozco, otro músico cimarrón perdido en las faenas de campo, escuchó la prodigiosa voz que parecía provenir del cielo y, de inmediato, se acordó que en Gamero estaban buscando gente para formar un grupo folclórico. "En Malagana hay una mujer que canta más que Celia", le dijo Orozco a Wady Bedrán, el organizador del grupo. "No sé cómo se llama ni dónde vive, sólo sé que hay que buscarla en el arroyo", reiteró. Semanas más tarde, cuando Orozco supo quién era la mujer que cantaba en el arroyo, y que encantaba hasta los pájaros, le dijo que la estaban esperando en Gamero, pero la respuesta de ella lo dejó frío. "¿Por qué le vamos a dar fama a Gamero?, formemos nuestro propio grupo", le dijo. Allí nació la nueva agrupación que, a partir de entonces, habría de marcar el rumbo de la música folclórica en Bolívar: 'Petrona Martínez y Tambores de Malagana', pero les decían 'los vejestorios', porque todos los integrantes pasaban de los 50 años y ninguno había grabado jamás. (...Leer más)


TrackList:
01. Un Nino Que llora En Los Montes De Maria
02. Mariangola
03. Cartegena De Indias
04. Los Monos
05. El Galivan
06. Guayaba
07. Colombia Y Cuba
08. Regino Torrez
09. El Garabato
10. La Cruz De Lata
11. El Mochito De Puente
12. Remolino De Oro
13. Boby Me Van A Matar
14. El Canato/Lloro Yo/A Ro Ro (Cantos De Velorio medley)

sábado, 3 de enero de 2009

Sexteto Tabalá - Los Reyes del Son Palenquero (1999)


EN BUSCA DEL SEXTETO PALENQUERO
Por: Adlai Stevenson S. (EL HERALDO, Barranquilla)

Para llegar a San Basilio de Palenque hay que internarse en el primitivo territorio del cimarronaje africano en Cartagena de Indias, de la historia negra, caballero, cuando los negros cansados de la esclavitud perpetua dieron su grito de rebeldía de la mano de Benkos Bioho forjando para la historia una población libre y orgullosa de sus ancestros. La otra carretera -la física y terrenal- por la que se llega a este enclave de tambores, bordea el Canal del Dique, sube por colinas, baja por recodos surtidos de ñame, maíz, queso y mangos frescos, pasa por el cruce del 'Vizo' hasta que irrumpe en una aglomeración justo donde queda un puente, último tramo hacia una trocha destapada y caliente, casi africana, de nuestro Caribe iluminado, en que irrumpe la romería de las caras lindas de mi gente negra rumbo a su pueblo.
El carro brinca, zigzaguea entre los charcos del reciente aguacero, evade motos, salpica a las bestias que pastan mansas y se interna despacio bordeando el río, el arroyo de Palenque. A un lado, casi en la entrada, se encuentra el barrio Palenquito cobijado por una extensa arboleda que presenta una sugestiva sombra a las casas alineadas unas tras otras al borde del camino en que mora en una de ellas la reina del Bullerengue, doña Petrona Martínez.
- Oye Petrona, ¿la vida vale la pena?
Responde que solo cuando la creciente baja y pueden coger la pala para sacar la arena del río ganándose para el arroz. Pero ahora es tiempo muerto para la venta de arena y gravilla moviéndose el río sin mucha prisa a través de peñascos formando apenas un lánguido hilo amarillo por el que discurren las discretas escorrentías de las lluvias. El camino continúa y en un recodo aparece el mítico cementerio de Palenque, enigmático lugar de encuentro con la muerte, lugar ceremonial al que le canta el tamborero Batata pronosticando agorero, que "Espérame, mañana me voy de cruces", paso inicial necesario para cumplir después con los rituales de los nueve días del lumbalú. Al fin aparece la pequeña plaza con su cancha deportiva, la estatua libertaria y la tarima en que cada año por octubre, en medio de relámpagos justicieros, se hace el festival de tambores convocando a los sobrevivientes de la diáspora palenquera pues como dicen ellos mismos no hay pueblo de la Costa que no tenga un nativo de esta población.

DONDE GRACIELA

El tamborero Tomasito Terán, Batata IV, ha hablado previamente con su madre Graciela para que ofrezca posada a unos amigos suyos periodistas y ella acepta con gusto. Es la líder del conocido grupo de bullerengue 'Las Alegres Ambulancias', hermana de Batata y cantante ocasional de los grupos de sexteto. Preguntamos en la plaza por la casa de Rafael Cassiani, cantante y director del legendario sexteto Tabalá y alguien señala un ilusorio barrio Arriba, montado en una imaginaria loma, adonde nos encaminamos. En la sala hay variopintos trofeos enmarcados como diplomas exhibiendo las hazañas musicales de la maravillosa marímbula sonera en la cumbre de los no alineados, mensajes de agradecimiento del secretario de la OEA y certificaciones del Presidente de la República, en nombre del país agradecido, alabando la gesta cultural sextetera. Cada uno de ellos tiene una historia y Cassiani, que no es hombre parco, la dispone a sus interlocutores, entre pícaras sonrisas, explicando pormenores del suceso.

MARÍMBULA Y MAÍZ

Por los rincones de la casa aparecen dejados al desgaire la marímbula del sexteto, más allá el maíz recién cortado, sacos repletos -porque para los sexteteros de la Costa la agricultura es ocupación consustancial al oficio de músico- con forrajes; "Pero ahora", sostiene Cassiani con énfasis de recién pesimista: "no hay plata, ni toques, ni nada: nada, mi hermano". Y cuenta la terrible desdicha de la reforma agraria que lo dejó en 1952 cesante del Ingenio Central Colombia cerca de Mahates donde aprendió los vericuetos del changuí sonero cubano al igual que su tío y de muchos otros trabajadores palenqueros. Recuerda cuando su esposa fallecida le miró, esa noche de hace más de cuarenta años en el triste regreso a casa; su cara infinita de desconsuelo suponiendo el fin de la pequeña prosperidad familiar cortando caña con los negritos del batey. Ese inolvidable hecho aciago obligó a Rafael a reflexionar sobre la propiedad de la tierra, asunto que le sirvió para inspirarse posteriormente, cualquier día, confesando al mundo su pena laboral en forma de sentida canción:
-¡Esta tierra no es mía, esta tierra no es mía, esta tierra es de la nación!...
Cansado de ver desperdigados a los muchachos compañeros del son -todos de setenta años- a los que solo reunían los eventos funerarios del lumbalú, decidió, otra vez como antes, amenizar las fiestas de los vivos, moldeando en torno a su figura al antiguo sexteto habanero de los barrios Arriba y Abajo con un nombre que le pondría más tarde un profesor y que sería su grito cultural palenquero de guerra para siempre: el sexteto Tabalá.
Lo espléndido de los sandungueros bailadores es que recurren a una hermosa coreografía que hacen de su baile, un ritual enloquecedor.

PALENQUE DEL ALMA

Pero las divisiones sociales y espaciales también se producen en este territorio africano desplazado a las sabanas de Bolívar. Mientras el equipo de la Fundación Cultural Nueva Música camina por las calles polvorientas, en las puertas de las casas se asoman grupos de adolescentes hablando en dialecto, que son miembros insignes de un grupo de danza. Otros hablan con propiedad de etno educación, de antropología, de sociología, estudiando en universidades bogotanas no aceptando cuentos ni poses de explotación de la imagen de su Palenque del alma. Más allá unas jovencitas pasan sonrientes ofreciendo sonrisas, caminando con una sandunguería que casi revienta sus apretados pantalones. Nos apostamos en el restaurante, caseta y club social del pueblo donde ya a estas horas somos artículo novedoso. De improviso, llegan de uno en uno los otros miembros del sexteto sentándose en una larga mesa mientras el picotero afila una champeta en el escaparate sonoro que suena dura y desafiante, esa misma cultura sonora del disco que casi acaba con la vida de estas curiosas formaciones híbridas musicales cubano-colombianas.
Nos traen el famoso 'ron ñeque', fabricado en alambiques artesanales con la molienda de la escasa caña de azúcar de la región y cuyo grado de alcohol promete afinarnos el oído vislumbrando las siete potencias africanas en pleno. Todos beben con esmero contando sus aventuras alrededor del mundo, como si Estados Unidos o Jamaica estuvieran detrás del recodo del arroyo y nada más ayer hubiese sido la recordada visita a esos países. Cayetano Blanco, integrante del grupo, saca pecho y grita a los cuatro puntos cardinales:
-Yo toco bien conjuntao, con esmero y todos me dicen el bongosero de oro. Vea, aquí tengo unos 'cidis' para la venta a solo 20 mil pesitos para que me resuelva el día.

LOS MILAGROS DEL 'ÑEQUE'

El 'ñeque' suelta la lengua. El pueblo vive en unas condiciones culturales y económicas que no se pueden medir con los parámetros tristes de la civilización citadina de Barranquilla y Cartagena, aunque parece que las nuevas generaciones sienten una especie de nostalgia de lo que ofrece esa cercana modernidad. La plaza, a las doce del día, es un reverbero caliente en que los escasos árboles se muestran impasibles y hieráticos. No se mueve una sola hoja y el sudor empapa el rostro y las camisas. Una vendedora de mangos se anima y llega entre piropos y saludos. Con prolija ceremonia me ofrece un beso ante las risotadas del sexteto. Cassiani grita:
-¡Se la ganó completa!
No bien se retira del escenario del escarceo, me dice coqueta la negra en el oído que me vende; de una, "porque me enamoraste", toda la ponchera con 15 mangos inmensos a "solo dos mil pesitos". Imposible negarse, pero envía un pésimo mensaje al resto del público presente pues al rato medio pueblo, usando la proverbial radio bemba, aparece ofreciendo todo tipo de ungüentos, frutas, libros y hasta confesiones inéditas "de nuestra ancestral cultura palenquera". Eso obliga a movilizarse rápido donde no esté tan revuelto el ambiente encaminándonos a la casa de Graciela Salgado que nos recibe de mala gana. "Claro", dice cuando llegamos azorados: "Me dejaron de última cuando ya se van". Ofrece cara de rabieta pero es porque andamos con gente del barrio Arriba, con Cassiani, acólito mayor de la iglesia, dándole tratamiento de segunda a ella, nativa del barrio Abajo. Le recordamos a Graciela que somos admiradores de su grupo 'Las Alegres Ambulancias' y de Batata su difunto hermano, y que ahora el sexteto Tabalá es ínter barrios pues allí se encuentran reunidos exponentes de los dos sectores del pueblo.
Al filo de las tres de la tarde deambulan por las calles de Palenque vacas, chivos, gallinas, burros, perseguidos por perros, a su vez perseguidos por niños en uniforme escolar que corren traviesos tirándole piedras a los nidos de avispas. En el fondo, tras las empalizadas y los árboles de patio, suenan tambores y gritos, despejándose un poco el tremendo calor del mediodía con una modesta brisa. Graciela se anima y canta acompañada de un solitario tambor riéndose del mundo y sus alrededores; le pega duro, grita en lengua bantú, suda y repica con dureza sobre el curtido cuero. Una parte del vecindario está convocado en círculo sobre nosotros aplaudiendo las hazañas mañosas de la tamborera Graciela.
Un trueno anuncia lluvia soltándose las primeras gotas ante la correntona general para guarecerse, subiendo desde el suelo un aroma de calor, de polvo aplastado y de lluvia fresca. Nos vamos, les decimos. Hasta luego, nos dicen. Cassiani promete una pronta visita a Barranquilla para deleitarse con los progresos de las ciudades, interrumpido por la llegada escandalosa del bus que cubre la ruta a Cartagena con picó a bordo. Son los hijos y nietos de los que huyeron del cierre del Central Colombia y del Ingenio Santa Cruz, las dos posibilidades antaño de trabajo de los palenqueros. Nuevamente Cassiani suelta la risa y se despide cantando:
-Llegó la reforma agraria, con una bolsa infinita, que lo malo que hicieron, fue que nos dejaron sin azúcar...
El carro parece una bestia mitológica de otros tiempos saliendo de ese territorio mágico pletórico de africanía, saltando charcos y esquivando, uno a uno, la lenta romería de nativos que regresan al pueblo para pasar la noche después de un agobiante día de trabajo. Ahora resuena en la mente una marímbula con su sonido cadencioso sordo y grave acompañado de la estrofa de una canción del Joe Arroyo: "San Basilio mete la mano, San Basilio ayuda a mi hermano, mete la mano"...


Músicos:Rafael Cassiani Cassiani (voz, clave)
Cayetano Blanco (voz, bongos)
Jose Valdez (voz, guiro)
Stevenson Padilla (guiro, coros)
Manuel Valdez (tambor)
Emiliano Herrera (marimbula)

Invitados:
Paulino Salgado (marimbula)
Bartolme Canate (maracas)


TrackList:
01 - Damelo Mamita
02 - Calamar Tierra De Arena
03 - Agua
04 - Intro Victor Cimarra
05 - La Reina De Los Jardines
06 - Triguenita
07 - Rasa Carminia
08 - Intro Rafael Cassianni
09 - Manuela
10 - El Palomo
11 - Intro Rafael Cassianni
12 - Ofelia
13 - Julia Te Aretiraste
14 - Damelo Tilde
15 - Intro Rafael Cassianni
16 - La Puncherita
17 - Chelo Llevame A La Habana
18 - Dialogue Cayetano Blanco
19 - La Negra Chola

Grabado en San Basilo de Palenque, Colombia el 3 de Mayo de 1999.

martes, 8 de enero de 2008

Cholo Valderrama - Bordón Libre (2007)


Dejemos que sea el mismo Cholo quien nos cuente sobre su vida, su música y el llano:

Infancia y Juventud

"Nací en Sogamoso, Boyacá. Me llevaron a los veinte días de nacido al llano. A los cinco años era un becerrero común y corriente, como puede ser becerrero cualquier muchacho. Mi trabajo era: cargar agua, ordeñar vacas, cuidar caballos, lo que hace un niño llanero. Ya creciendo aprende uno a montar a caballo, se vuelve ducho en la faena del llano, en el rejo, en la silla, en todo esto que conlleva ser llanero. Salí joven hacia Sogamoso a estudiar. Regresaba todas mis vacaciones a pasarlas en el Copei, fundo muy viejo, de ciento cincuenta años, en la ribera del río Pauto. La casa del Copei, donde yo me crié, fue una casa que nos albergó a los ocho hijos, de una familia grande. Es una casa que no tenía una sola puntilla, ni un alambre; todo era bejuco, palo, palma y era muy bella, impecable. A mí me arrullaron en un chinchorro y toda mi vida la he pasado en un chinchorro, realmente no lo puedo describir. Un chinchorro me acompañó los cuatro años que no salí del llano, trabajando como peón de hato, siempre por donde iba mi chinchorro en el anca del caballo, es algo que te pertenece".

La vida en el Llano
"Yo tengo una ventaja para componer y es que fuí peón de sabana y tuve una relación muy directa con el trabajador de llano. Estuve en una ocasión cuatro años sin salir del llano, netamente en los lomos de un caballo; esto me hizo parte de ellos. Ellos me entregaron mucho. En las parrandas que tuvimos de borrachera, de cuatro y de contrapunteo, les fuí quitando algo a ellos. Si tu vas al llano adentro, hablemos por ejemplo de La Hermosa, de los morichales que llamamos en el Casanare, te encuentras casas donde hay una familia: hombre, mujer y dos niños y la casa más cerca te queda a cuatro o cinco horas a caballo. Es un contacto directo con la naturaleza y tú tienes que vivir con ello, con ese entorno y saber de ellos, aprender de ellos y enseñarle a ellos. No sé, es una vida completamente compenetrada. Yo me crié en una familia absolutamente llanera, netamente llanera, de pata al suelo, de sombrero, de caballo, de toro y ellos te van entregando información que la vas recibiendo desde niño casi sin preguntarlo. Simplemente uno va sabiendo. A que pa' tal cosa esto, pa' tal cosa esto otro. Un poco sí tiene el llanero con el turista es que es muy difícil que le dé ese conocimiento al foráneo, porque uno sabe que el foráneo no cree. Uno tiene que vivir con eso de curarse uno, el mundo de las yerbas. Pienso, no sé hasta qué punto es cierto, que todos los remedios de las farmacias están basados en cuestiones de la naturaleza, lo que pasa es que uno lo consume directo, o sea, que si a mi me duele la barriga y saco el cuchillito, saco una pepa de Mato que es una raimita y me la como y estoy seguro que a los minutos no tengo dolor de estómago , son cosas que existen. Los rezos del ganado, los sabe uno. Nosotros rezamos los gusanos de los animales y que se mueren se mueren, así de sencillo. En los grandes hatos, en las grandes haciendas se reza el Suin o la Aftosa como llaman, todos los abriles para que no le pegue al ganado y que no le pega, no le pega, vaya a ver, pruebas existen, científicamente no se puede demostrar, pero que hay, hay. Uno sabe que si va con una ganadería y le dicen: hombre, aquí hay un caimán cebado es un riesgo que tienes que correr y no necesariamente un peligro. Un peligro como lo pintan de... no, no. El llano es un paraíso, chamo!" ...."Las migraciones llegan y desplazan. No hay realmente un cruce, la migración llega y desplaza, la migración ahora del petróleo desplazó al llanero hacia abajo, de la costa del Pauto, del Meta, hacia alla se va desplazando la gente. El migrante llega con su cultura, con su cuento, con su poder. El llanero es poco ambicioso, desde que tenga su caballo, su silla, su cuento, vive muy feliz, entonces se va desplazando, poco a poco. A mi del llano me amarra todo, su gente, su paisaje, mis amigos, todo, absolutamente todo."

La música del Llano
"El folclor llanero es la historia de vida del llano; antiguamente existían juglares, como existen en la música vallenata, o en cualquier música folclórica. La tradición oral que se pasea por el llano. Una de las cosas que tiene la música llanera es que así estemos a 120 kilómetros de la capital del país, estamos un siglo atrás de lo que es Bogotá. Eso nos permite tener unas vivencias muy bellas, porque nosotros todavía andamos a caballo, cargamos leña en burro, tenemos bueyes, nos alumbramos con velas, nos tapamos con techos de palma, los pisos son de barro y todo eso te hace cantar al entorno que vives, te produce un orgullo, una manera de ser. Recuerdo una frase de un periodista gaucho que decía que "el gaucho no es un ser sino una forma de ser" yo pienso que los llaneros somos así: no somos un ser sino una forma de ser y eso nos da esa formación para interpretar y componer nuestras canciones. Al tener nuestras canciones mandadas sobre la naturaleza, la mujer llanera, el caballo, el toro, la faena, el coleo, nuestra vida, ahí es donde encontramos el primer rechazo con la discográfica nacional y mundial. Según ellos, eso no le interesa sino a los llaneros, entonces por ende tenemos una producción discográfica que es netamente llanera. Colombia no produce música llanera, sino dos o tres sellos llaneros que se especializan única y esclusivamente en la música llanera y la venden esclusivamente para los llaneros y no para el resto del país. El llano que yo conocí por ejemplo, no utilizaba el arpa; utilizaba el tiple o guitarro que nosotros llamábamos, tal vez por la influencia cundiboyacence que tuvo el Casanare. Utilizábamos el cuatro y las maracas y una bandola de cuatro cuerdas que existe. Una bandola redonda que tiene origen europeo que creo que se llama armodia. El arpa llego hace muy poco al Casanare".

El Parrando
"En el llano se busca un pretexto para hacer un parrando por cualquier cosa. Hay parrando de angelitos que es cuando un niño se muere y la crencia llanera es que el niño es un alma pura que no necesita llorarse, sino que como va a encontrarse con los ángeles se le necesita cantar, se prende un parrando y se hacen los bailes de angelitos. Cada vez que un niño muere se baila, se canta, se toca, se bebe, se amanece. Al año de muerto el niño hay otro parrando que se llama la palma. Hay parrandos que se hacen para San Juan Bailón, para la Virgen, en fin, cuando se termina un trabajo de llano, después de dos meses de trabajo se organiza un parrando. Se cita la gente del pueblo, del vecindario, se llevan los músicos, el Caney se adorna con flores o con lo que exista y al redondo se ponen bancas donde se sientan las mujeres, los hombres siempre estan parados esperando que suene el golpe para sacar su pareja predilecta y obvio los cantadores cuando saben que hay un parrando y un coplero muy bueno vienen de otros lados a caballo y son dos o tres días de parrando".


El Baile
"La danza llanera está basada en el Vals; cuando yo veía bailar a mis viejos, ellos decían que el joropo se Valsiaba. Esos zapateos que da el hombre los he oído en todo baile folclórico que tenga pampa, que tenga horizonte abierto, es como un reto, como una afirmación de su terruño, es algo como animal. El gaucho lo hace, los Veracruzanos lo hacen, los gitanos lo hacen en España, todo lo que es la planicie. Es como decir: aquí estoy yo, este es mi territorio y aquí me siento, es como igual que el grito que pegamos los llaneros. Es como que el toro pita, que el caballo relincha, que el tigre ruge y uno pega un grito, una confirmación de que existe."

Colombia y Venezuela
"Indudablemente que la música llanera es eso, es música llanera y llano hay en Venezuela y llano hay en Colombia y somos exactamente iguales, andamos a caballo, practicamos el mismo deporte que es coleo, tocamos los mismos instrumentos, gritamos igual, contrapunteamos igual, nos sentimos llaneros. En Venezuela la música llanera ha tenido más proyección porque es el folclor nacional y por ello ha tenido más difusión hacia el interior, lo que es el llano Venezolano es exactamente igual que el nuestro. Nosotros tenemos un río que, como decía Aurora Díaz de Sanchez, no nos separa sino que nos abraza, que es el Arauca"

La música llanera en la ciudad
"Los jovenes se relacionan con la música llanera bastante bien y no solamente en Casanare, sino en la capital, en Bogotá, porque hay un querer de ser músico llanero de la juventud bogotana impresionante. Tu consigues en Bogotá fácilmente 25 grupos de música llanera que ninguno de esos pelaos ha conocido el llano y de donde son? de Chapinero, de Fontibón. Obvio no es la misma música llanera que uno interpreta, ni los compositores le van a cantar a un caballo porque no lo conocen, ni conocen la faena, pero yo creo que ahí es donde esta la cantera de la producción de la música. Hay muchachos que no tocan arpa, cuatro ni maracas, pero tocan batería, guitarra, piano y estan tocando joropo y a mi eso me parece genial. Yo no pienso que el joropo tenga que llegar al siglo 21 con arpa, cuatro y maracas, no. Va a haber un remezón y pienso que llegara con otros instrumentos. Lo que pienso es una cosa respecto a los instrumentos. Yo como llanero oigo un arpa y así no esté tocando joropo, a mi me gusta, es mi sonido. Música Paraguaya, música Veracruzana, música boliviana, inclusive la música clásica de Nicolas Zabaleta, la oyes y es arpa y es tu sonido y es un sonido que ya tienes en la cabeza. Si a los jóvenes les llega uno con sus intrumentos que son: la batería, la guitarra eléctrica, el bajo eléctrico, el teclado, seguramente que la van a captar, porque esos son los sonidos urbanos, son los sonidos de ellos. Los jóvenes hoy en día se crían con una guitarra eléctrica en medio de los brazos y seguramente que si se les toca joropo con ellos les va a llegar."

Extractos de una entrevista realizada por Carlos Bernal

TrackList:
01 - Criollito
02 - Patrón vendame el Caballo
03 - Mi medio queso de luna
04 - Llanero
05 - Joropo de notas tristes
06 - Campirana
07 - Un baile en la Trinidá
08 - Campesinita
09 - Mi caballo está muriendo
10 - Mi verso
11 - Pasaje de dos recuerdos
12 - El alazán y el lebruno
13 - Quince veranos
14 - Arpa garipolía
15 - Tonada (bonus track)




BORDÓN LIBRE

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martes, 6 de noviembre de 2007

Alé Kumá - Cantaoras (2002)

Paulino Salgado, el legendario Batata III, apuró otro ron. Nadie en el estudio imaginaba que le quedaban apenas dos años de vida. El viejo percusionista de San Basilio de Palenque estaba bebiendo a escondidas durante la grabación del disco Cantaoras, de Alé Kumá. No soportaba el frío de otro enero bogotano. Empezaba el 2002.Su cómplice en la parranda camuflada era Etelvina Maldonado. “Pa´ calentar el galillo” decía la bullerenguera de Santa Ana de Bolívar. Era una de las cuatro cantaoras invitadas para la grabación del primer disco de Alé Kumá, una propuesta de encuentro musical entre los litorales y la ciudad, liderada por el pianista Freddy Henríquez y el contrabajista Leonardo Gómez, quienes se habían conocido diez años antes en la Escuela Superior de Artes de Bogotá. Benigna Solís, de Guapi (Cauca), Martina Camargo, de San Martín de Loba (Bolívar), y Gloria Perea, de Carmen de Atrato (Chocó), acompañaban a la pícara Etelvina en esa aventura musical en un estudio del norte bogotano.
A pesar de la experiencia de estas leyendas del folclor colombiano, el nerviosismo reinaba. A excepción de Gloria Perea, ninguna había grabado nunca. El ron fue calentando ese primer día de grabaciones. Al amparo de sus calores, Batata y Etelvina hicieron unas memorias fúnebres del folclor caribeño. El marimbulero Simancongo, otra leyenda de la música caribeña, fue el primero de una nostálgica lista de finados queridos.
El disco tiene ya cinco años en el mercado y varios miles de copias vendidas. Es más: Alé Kumá ha lanzado otro par de producciones igualmente exitosas.

Hector Cañón Hurtado. Tomado de Revista Diners

Tracklist:
01 - Se quema el monte
02 - La Choca
03 - Una canción en el Magdalena
04 - Oiaymelo05 - ¿Porqué me pega?
06 - Las olas de la mar
07 - Meme negrito
08 - Ronca canalete09 - Negro mirar
10 - El Moro
11 - A,B,C,Ch
12 - Volá pajarito
13 - Llorando te coge el día
14 - Bereju
15 - Berroche
16 - Calabazo
17 - Carambatúa